Las Cíes, los Ovnis y otras puestas de Sol.

La pasada semana presentaba en le Museo do Mar (me encanta ver las puestas de Sol desde allí) su nuevo trabajo el gran “poeta urbano” Nico Pastoriza, PYME, un viaje entre lo “paranormal y lo municipal” en palabras de su propio autor. Su primer sencillo cuenta con la colaboración de Iván Ferreiro (ver post anterior por favor)Ovnis entre Cíes y Nigrán“, una historia entre la psicodelia y lo paranormal, ha removido recuerdos de mi juventud. Una noche en el camping de Ladeira, mientras hacíamos una hoguera y maltratábamos una guitarra, uno de mis amigos nos descurbió  la existencia de una base secreta alienígena en las Islas Cíes. Creo que Nico e Iván no fueron los únicos que vieron los ovnis entre Cíes y Nigrán porque esa historia forma parte del imaginario social de todos los que tenemos entre 40 y 50 y crecimos por la zona.

Las Cíes, ese pedazo de cielo caido sobre el mar para el disfrute del ser humano, paraiso terrenal, paraje natural, Parque Nacional y a ver si algún día es Patrimonio de la Humanidad, algo que el Concello de Vigo lleva peleando desde el 2013.

islas-cies-aerea
Vista Aérea de Cíes

Tres Islas (Norte o Monteagudo, Del Medio o Faro y Sur o San Martiño), los puntos más altos en su paso por la Ría de Vigo de una cadena montañosa que cruzaba la fachada atlántica del Sur de Galicia (desde Santa Tegra hasta el Barbanza) y que por un fenómeno de depresiones originó este maravilloso paraje.

Los primeros restos aqueológicos datan del 3500 A.C. pero realmente el primer asentamiento del que se tiene constancia es de un castro de la Edad de Hierro y de otro posterior de la Edad de Bronce. Los romanos también estuvieron presentes en las Islas (restos arqueológicos y escritos de Estrabón, Plinio o Deodoro lo demuestran), hasta tal punto que hay una historia que relató Dion Casio donde cuenta que Julio César después de una batalla en A Serra da Estrela  (allí hay uno de los mejores quesos que he probado) en su lucha contra los Herminios, en Portugal, persiguió hasta las Cíes a los guerreros que escapando  de los romanos se refugiaron allí; cuenta la leyenda que en la misma Playa de Rodas, Julio César, asumió la frustración de no conseguir la victoria en el acto y no tuvo más opción que vencer por asedio.

Durante la Edad Media fue “ciudad de vacaciones” de diferentes órdenes reliogiosas; así se establecieron en ellas: Benedictinos, Franciscanos y la Orden de Cluny. Prueba de ello son los dos monasterios (Santo Estevo y San Martiño) que hay y los restos de una antigua fábrica de salazón (lugar que ocupa el restaurante). La inestabilidad provocada por los piratas (turcos y normandos) y las armadas invasoras, mención especial merece la inglesa con Francis Drake al frente, provocaban las idas y venidas de estos moradores. Hasta que en el s. XVIII quedan despobladas.

Sería en el s. XIX cuando gentes provinientes de O Morrazo volverían a poblar las islas realizando tareas de pesca, agricultura y ganadería. Es a mediados de este siglo cuando se construye el Faro en la Isla del Medio y esta adquiere su nombre. Un siglo después, en la década de los 60, vuelven a quedar deshabitadas…

Bueno, esto no es realmente así, porque hay un camping, un restaurante y algunas casas privadas que son ocupadas en la época estival o durante las vacaciones.

Faro Islas Cies
Vista del Faro

Hablar del camping es volver otra vez a mi juventud, a esos días de verano con mi pandilla, donde lo pasábamos de lujo sin dinero ni comodidades: sólo el mar, la playa, la naturaleza, un balón de fútbol, bocadillos, un saco de dormir, alguna hoguera y un pack de cervezas.  Recuerdo las historias de naufragios que contaba Serafín (última persona que nació en Cíes) y a la que, en mis delirios de los 17,  le hacía la broma de que cuando repoblase yo la Isla iba a quitarle el título. Recuerdo estar en el Sanxenxo (Pub de la Zona de Vinos de Vigo) y escuchar el tema de Siniestro “matar hippies en las Cíes”. Recuerdo, ya trabajando en el sector turístico-hostelero, conversaciones con Emilio sobre anécdotas de visitantes. Recuerdo tantas noches, tantas cosas…

Es un paraiso de 434 hectáreas. Sus playas, principalmente la de Rodas (1200 metros) que fue elgida por The Guardian en el 2007 como la mejor playa del mundo y en el 2017 la mejor playa de España según los usuarios de la página de Antena 3, pero también sus otros arenales gozan de una belleza y pureza excepcional: Areíña, Bolos, Cantareira, Figueiras (la de los alemanes para los nudistas), Margaridas, Muxieiro y Nuestra Señora. La riqueza de sus fondos marinos, con sus restos arqueológicos y un ecosistema privilegiado (aunque ha sufrido numerosos ataques de la mano del hombre, de especies invasoras y de naufragios como el del Prestige) su flora y su fauna lo convierten en unos de los más ricos de Galicia, haciendo la delicia de los submarinistas que tienen a bien practicar la inmersión en sus aguas. La belleza de sus parajes, su laguna,  los caminos, los accidentes geológicos, las especies  autóctonas de bosques y matorrales, las aves que habitan en esta zona protegida y las vistas hacen el cóctel perfecto que convierte a este lugar en un destino turístico irrepetible.

praia de rodas
Playa de Rodas

Hay cuatro rutas de senderismo en las Islas: Ruta del Faro de Cíes, Ruta del Faro da Porta, Ruta del Alto del Principe y Ruta del Faro do Peito; perfectamente señalizadas y adecuadas para no intervenir en los espacios de reserva. Muy recomendable visitar los acantilados, las furnas, aunque ahora no se puede acceder a ellas como hacíamos antes pero si se puede observar toda la belleza del atlántico en estado puro.

Para llegar a las Islas tienes diferentes navieras con servicio de ferry desde Vigo, Baiona y Cangas (Piratas de Nabia y Mar de Ons); un consejo se precavido y madrugador ya corres que el riesgo de quedarte en tierra. Si tienes barco propio y quieres arribar en las islas te deseo suerte para conseguir permiso, para lo cual deberás dirigirte al Parque Nacional de las Illas Atlánticas.

Las Cíes son la barrera natural que protege la entrada de la preciosa Ría de Vigo. Protagonizan  con magestuosidad la puesta de Sol más bonita del mundo; porque tanto da si la ves desde Vigo, A Madroa, Trasmañó, O Banco de Cedeira, Baiona, Nigrán, Moaña, Rande, A Peneda, Cesantes, Cangas o A Costa da Vela, porque siempre es un espectáculo ver morir el Sol y las Cíes arder bajo un cielo rojo.

Son Parque Natural desde 1980 y forman parte del Parque Nacional de las  Illas Atlánticas desde el 2002. Pertenecen Administrativamente a Vigo, pero eclesiásticamente dependen de Cangas.

 

Autor: meidingaliciacom

Cosas hechas en Galicia

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s